Ir al contenido principal

La tragedia de los mineros chilenos

El jueves 5 de agosto se produjo, en Chile, el derrumbe en la mina San José, situada a unos 45 kilómetros de Copiapó y que dejó sepultados, a 750 metros de profundidad, a 33 mineros, comenzó así un calvario para ellos y para sus familiares que va a poner a prueba la resistencia humana casi hasta el límite.

Cuando se produce una tragedia de tal magnitud, lo primero que nos preguntamos es si se pudo evitar, ¿qué medidas de seguridad tenía la mina para evitar lo ocurrido? ¿se ha hecho todo lo posible? Y un sinfín de preguntas que supongo son de muy difícil respuesta.

Yo desconozco la situación de la minería chilena, desconozco la precariedad laboral que sufren y desconozco las penurias, aunque me las imagino, con las que cada día habrán tenido que luchar para trabajar allí. Pero de lo que sí estoy seguro es que, en pleno siglo XXI, algo más se podría haber hecho por ellos, seguro que sí.

Supongo que este lamentable accidente será el colofón de una serie de carencias que se manifiestan de la peor manera posible. Supongo que los empresarios habrán invertido lo mínimo en seguridad a cambio de optimizar sus beneficios, seguro que sí. Me imagino, igualmente, que la citada mina ya habría tenido algún precedente, al cual no se le dio la importancia que se le debería haber dado, y ahora se tiene el resultado. He oído que la mina estuvo cerrada un tiempo y que se reabrió y me pregunto ¿quién se ha hecho responsable? ¿rodarán cabezas por ello? ¿pagarán los verdaderos culpables por su negligencia?, espero que sí, pero ya veremos si ocurre.

Lo que más me apena es que a esos 33 mineros no se les pueda rescatar hasta dentro de tres meses, después de que ya llevan un mes atrapados. Se me ponen los pelos de punta sólo de pensarlo. No me olvido de sus familias y del sufrimiento que estarán pasando, que aunque sepan que están vivos, no pararán de pensar si serán capaces de resistir en esas condiciones infrahumanas durante tanto tiempo y si sobreviven en qué condiciones saldrán de esa cárcel a la que han sido condenados por la incompetencia de determinados personajes que, precisamente, no están atrapados junto a ellos.

Desde aquí sólo puedo mandarles ánimos, a ellos y a sus familias, que sean fuertes y que resistan y ganen a esta dura prueba a los que les ha sometido la vida. Mucho ánimo y estoy con vosotros.

Foto: Familiares de los mineros atrapados a las puertas de la mina

Comentarios

Entradas populares de este blog

La leyenda de la Patasola

La Patasola. Ilustración de Dancribu Esta leyenda colombiana que os cuento hoy trata sobre el ser más endemoniado y sanguinario que atormentó a las mentes de los campesinos colombianos durante mucho tiempo, era la Patasola; este ser que vivía en las montañas vírgenes era vista, por algunos, como una hermosa mujer que avanzaba dando grandes saltos con la única pierna que tenía; para otros era una perra grande y negra de grandes orejas; y algunos más la veían como una gran vaca negra. Hay varias versiones de este mito ya que cuentan que la Patasola es el espíritu de una mujer infiel que tenía amores con el jefe de su marido; cuando éste descubrió el engaño mató a su jefe con un machete y a ella le cortó una pierna y salió corriendo su única pierna hasta que se desangró y murió. También cuentan que era una mujer que perdió una pierna por estar cortando leña un Viernes Santo, cuando supuestamente nadie debe trabajar ni hacer nada, y quedó condenada a errar por el mundo, y se oyen

Tangun, el emperador del Sándalo

Tangun, el mítico primer rey de Corea Uno de los mitos más importantes de Corea remite a la historia de Tangun, el primer emperador coreano hacia el año 2333 a.C., fundador del reino de Choson, como así se llamaban las tierras que hoy ocupan Corea.  Era hijo de Hwangung y nieto de Hwanin, conocido como el divino Creador o el Rey de los Cielos. La leyenda comienza cuando Hwangung le revela a su padre el deseo de vivir en la Tierra. Hwanin elige el monte T’aebaek como residencia ideal para su hijo. Hwangung desciende a la Tierra con 3000 compañeros y se declara rey. Reina en armonía y prosperidad, asistido por tres ministros: el conde del Viento, el maestro de la Lluvia y el maestro de las Nubes. Un día, un oso y un tigre le piden a Hwangung que les ayude a convertirse en hombres, y éste les entrega 20 dientes de ajo y un racimo de artemisa, indicándoles que coman las hierbas y que se retiren a sus cuevas durante 100 días, evitando la luz del sol. Si cumplen las condicio

Acechando la muerte

Hay fotografías o instantáneas que no dejan indiferente a nadie, ganadoras de reconocimientos internacionales e importantes premios, algunas de ellas llevan aparejada una terrible historia como la que pongo a continuación. El genial fotógrafo sudanés Kevin Carter ganó el premio Pulitzer con esta fotografía que fue tomada en la región de Ayod, una pequeña aldea en Sudan, y que recorrió el mundo entero. En la imagen puede verse la figura esquelética de una pequeña niña, totalmente desnutrida, recostándose sobre la tierra, agotada por el hambre, y a punto de morir, mientras que en un segundo plano, la figura negra expectante de un buitre se encuentra acechando y esperando el momento preciso de la muerte de la niña. Cuatro meses después de tomada esta fotografía, abrumado por la culpa y conducido por una fuerte dependencia a las drogas, Kevin Carter se quitó la vida. La verdad es que la foto es realmente impresionante y nos hace plantearnos cómo se puede acabar con esto. No se dón