sábado, 31 de julio de 2010

Caprichos y excentricidades de las casas de los ricos

Cuando se tiene dinero -mucho dinero-, cualquier excentricidad es posible para construir una casa. La tecnología y la arquitectura apenas encuentran límite frente a presupuestos multimillonarios. A continuación veremos algunos ejemplos de ello.

Larry Ellison, fundador de «Oracle», sexto en el ranking de multimillonarios, ambientó su casa inspirándose en la ciudad japonesa de Kioto. Su lago artificial fue diseñado a prueba de terremotos y los edificios fueron construidos sin usar clavos, al estilo japonés tradicional, para lo que invirtió la nada despreciable cantidad de casi 150 millones de euros. Mil metros cuadrados sobre los que Ellison ha construido, en la costa de California, una imitación del palacio imperial de Kioto, que data del siglo XVI, con unos terrenos alrededor con quinientos arces japoneses.

Bill Gates, fundador de «Microsoft», y actualmente número 2 en el ranking, hizo honor a su compañía y construyó una de las primeras casas tecnológicas del mundo. Su hogar, situado en una ladera a orillas del lago Washington, cerca de Seattle, tardó siete años en hacerse realidad y casi cien millones de euros. 6 cocinas, 7 dormitorios, 24 baños y aseos, 6 chimeneas y un comedor como el «State Dining Room» de la Casa Blanca completan las instalaciones. Para combatir el aburrimiento, el hogar de los Gates incluye un teatro para 20 personas, un gimnasio y una piscina de 18 metros de ancho que cuenta con un sistema de reproducción de música bajo el agua, uno de sus lugares favoritos. En la biblioteca reposa uno de los códices más preciados de Leonardo Da Vinci, adquirido por 25 millones. Cada huésped recibe un microchip en la entrada y la «casa inteligente» lo reconoce de forma automática, ofreciendo unos parámetros específicos de temperatura, intensidad de la luz y música. Las paredes están decoradas con proyecciones de imágenes que van cambiando, para variar esporádicamente la decoración. En términos de seguridad, la casa de Gates reconoce las pisadas de los habitantes, ya sean de los vigilantes privados como de la familia. El propio Gates ofrece de forma anual un recorrido guiado por la casa. Este «privilegio» es subastado con fines benéficos. El ganador del año pasado pagó casi 30000 por la visita. El anfitrión aprovecha, porque es consciente de que «dentro de unos años, la mayoría de las casas americanas funcionará más o menos como la mía», vaticina.

Mukesh Ambani, el magnate indio de la petroquímica, es el cuarto hombre más rico del mundo. Su morada está construida en un rascacielos de 27 pisos denominado «Antilla», considerado la casa más cara del mundo: 1.500 millones de euros. En el edificio no hay dos pisos iguales ni en su estructura ni en los materiales utilizados. A petición de Nita Ambani, su esposa, dicen los diseñadores que si un metal, madera o cristal es parte del diseño del noveno piso, no debe ser utilizado en la undécima planta, por ejemplo. La idea es mezclar estilos y elementos arquitectónicos para que los espacios den la sensación de consistencia, pero sin repetición. La forma de «Antilla» se basa en el «Vaastu», una tradición de la India similar al «Feng Shui» que se dice que mueve la energía a través del edificio colocando estratégicamente los materiales, habitaciones y objetos. Unas barandillas de doble cubierta de plata conducen a un gran salón de baile con el 80 % de su límite máximo cubierto de arañas de cristal. Cuenta con un escaparate retráctil para obras de arte, monitores LCD y altavoces incorporados, así como diversos escenarios para el entretenimiento. En la azotea, una enorme terraza cubierta, con magníficas vistas del paisaje urbano y el Mar Arábigo. Hay seis plantas con plazas de aparcamiento y tres helipuertos.

Lakshmi Mittal, del grupo indio del acero ArcelorMittal, se construyó en 2004 una villa con doce habitaciones, un baño turco y un garaje para 20 coches en el exclusivo barrio londinense de Kensington. Para la oficina, nada menos que mármol extraído de la misma cantera que el utilizado para construir el Taj Mahal.

Lev Leviev, el magnate ruso-israelí de los diamantes, es el propietario de «Palladium», una residencia de 1.500 metros cuadrados a las afueras de Londres. Una piscina chapada en oro, una peluquería y un club nocturno componen la vivienda.

Sin embargo, no todos los multimillonarios compiten por tener la mayor residencia de lujo. Un ejemplo de millonario humilde es el ex número uno del ranking mundial Warren Buffett, que vive en una casa en el suburbio de Omaha que compró por 25000 .

Foto: Larry Ellison, Bill Gates, Mukesh Ambani, Lakshmi Mittal, Lev Leviev y Warren Buffett.

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