sábado, 12 de octubre de 2013

La máquina de recuperar coches robados

Coches robados
Hoy  os voy a poner una anécdota que se cuenta en medios policiales. Sobre la veracidad o falsedad de la misma cada uno que lo interprete como quiera. Bien es cierto que ya circula hace algún tiempo por Internet, por lo que hay que ser cauteloso a la hora de su valoración. Si de verdad está contado por un funcionario policial de Melilla, no deja de tener su gracia y, sino pues también la tiene. Aquí os la pongo tal y como me ha llegado a mi.

En el verano de 1984 yo trabajaba en un vehículo radio-patrulla, los conocidos Z, por el distrito centro de Madrid. Era un trabajo que me gustaba mucho, y que incluso ahora echo mucho de menos.
Bueno, al caso... Estábamos patrullando por la calle Barquillo, cuando el compañero y yo observamos un vehículo que presentaba síntomas de robo...ya sabéis, las ventanillas abiertas y el "puente" hecho.
Lógicamente seguimos el procedimiento habitual, consultar al Servicio de Informática si el vehículo figuraba como sustraído. A los pocos segundos nos respondieron manifestando que el vehículo no figuraba como sustraído, lo cual no nos sorprendió ya que el motor estaba caliente, lo que nos hizo pensar que había sido abandonado recientemente.
Como estábamos seguros que el vehículo era robado, aunque todavía el dueño no hubiera presentado denuncia, nos encaminamos a Comisaría para dejar conocimiento del hecho e intentar localizar a su propietario para decirle dónde estaba su coche.
Una vez en Comisaría comunicamos al Inspector de Guardia (Jefe de la Oficina de Denuncias) lo que habíamos visto y dónde estaba el coche y allí nos enteramos que el vehículo pertenecía a una empresa de alquiler de coches. Creo que es el momento de decir que el Inspector de Guardia era (y es) un excelente compañero, un buen amigo y un gran profesional, pero tiene un defecto (¿o no?): es un "cachondo mental crónico".
Por esa época tenía unos 30 años y estar con él de servicio era garantía de diversión. Pues mientras hacíamos esas gestiones apareció por la Oficina de denuncias una persona que quería denunciar la sustracción de su vehículo y... OHH SORPRESA... era el vehículo que habíamos localizado en la calle Barquillo.
Por la expresión en la cara del Inspector de Guardia inmediatamente supe que iba a gastar una broma de la suyas, por lo que el "compa" y yo decidimos quedarnos, para ver qué pasaba.
Entró el denunciante... y se trataba del típico turista norteamericano.
Alto, pelirrojo, con un cinturón de cow-boy y camisa de flores. Se trataba de un hombre muy simpático que hablaba castellano bastante bien (según nos contó era de Texas). Sólo el ver al Inspector de Guardia, con esa carita de pena que ponía, era motivo de risa, pero cuando el denunciante le explicó que le habían robado el vehículo, su expresión cambió.
Le dijo, con una cara muy alegre: "No se preocupe... hombre. En España, eso no es problema. Voy ahora mismo a consultar la máquina de recuperar coches robados, y dentro de un minuto el asunto esta resuelto". No sé quién puso la cara de sorpresa mas grande... si mi "compa" y yo, o el americano.
El inspector de Guardia se metió en el cuarto privado que había en el despacho y cogió un "patito" de cuerda. Ya sabéis....esos juguetes mecánicos que se les da cuerda y se mueven y picotean el suelo, y suenan TAC-TAC-TAC. Pues bueno, durante varios minutos del despacho privado lo único que salían eran ruidos TAC-TAC-TAC...y el americano estiraba el cuello intentando mirar qué pasaba, totalmente comido por la curiosidad.
Cuando el Inspector de Guardia salió del despacho, con una sonrisa en la cara, le dice: "Su coche está aparcado en la calle Barquillo, frente al número tal... presenta tal y tal daño. Vaya a comprobarlo, se hace cargo del vehículo y... que tenga un buen día".
El americano no salía de su asombro y se fue con una cara que era un poema.
Bueno... pues hasta aquí, una broma más de nuestro compañero, pero... la cosa no acaba así. Resulta que el americano... era un alto cargo de una agencia policial de ámbito federal en Norteamérica y cuando finalizo las vacaciones... comentó en su país que los "Españoles... tienen una máquina para recuperar coche robados".
Entonces el Departamento de Estado Norteamericano le mandó una carta al Ministerio del Interior Español preguntándole de manera oficial "el funcionamiento de la "famosa" máquina de recuperación de vehículos sustraídos, tiempo que llevaba funcionando y estadísticas de las recuperaciones de vehículos, antes y después de su entrada en funcionamiento".
Yo no sé qué contestación se les dio a los americanos y lo que pasó después... lo que sí sé, es lo que nos pasó a nosotros.
Al Inspector de Guardia le mandaron forzoso al País Vasco, después de cumplir un mes de suspensión de empleo y sueldo, a mi "compa" le metieron 4 días de empleo y sueldo y a mí me metieron 8 (4 días por lo mismo que a mi "compa" y otros 4 por no poder aguantar la risa delante del Instructor del Expediente Disciplinario).
De todas maneras, solo de imaginarme la cara que debió poner el Ministro del Interior Español (en aquellos momentos el Sr. Barrionuevo) cuando tuvo en su mano "la famosa máquina de recuperación de vehículos sustraídos" considero bien pagados los 8 días de empleo y sueldo. 

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