miércoles, 19 de enero de 2011

La nueva nobleza del siglo XXI: la casta

Hace bastante más de un siglo que se abolieron en nuestro país los privilegios de la nobleza. Tras mucho tiempo de lucha de las clases más desfavorecidas frente a la omnipotente aristocracia, tras derramar muchos litros de sangre por nuestros campos, tras conseguir un status de igualdad entre clases hasta entonces desconocido, nos encontramos hoy en día con una resurgida nobleza, procedente de la burguesía y de las clases populares, que disfruta de un poder inusitado, que está amparada por la palabra “democracia” y que se ha convertido en aquello contra lo que lucharon nuestros antepasados. Son la nobleza del siglo xxi: la casta.

La diferencia de clases sociales ha existido siempre desde que el hombre pisa la tierra, hace ya algunos años. La lucha entre las clases sociales ha costado muchas vidas a lo largo de la Historia. La nobleza siempre se consideró heredera de unos privilegios adquiridos, por razón de sangre, a los que no estaba dispuesta a renunciar. Las aspiraciones de los que no eran nobles eran el ennoblecimiento, de una u otra manera, de su clan familiar y adquirir un reconocimiento social del que carecían por su origen. Surge la burguesía, un escalón que se sitúa en medio de la nobleza y la plebe.

Pues bien, ¿cómo trasladamos esto a la actualidad?, muy fácil. Hoy disfrutamos de una nueva versión de la nobleza, mucho más reaccionaria y clasista que la nobleza de sangre, es la nobleza política, la clase política, la casta.

En nuestro país, que estamos pasando por una situación económica hasta ahora desconocida y que va a durar bastante más de lo que todos deseamos, tenemos una nueva clase social, de seres privilegiados que vive completamente al margen del sufrimiento del pueblo llano. Una clase social que tiene un poder, del que han carecido muchos de los dirigentes a lo largo de nuestra dilatada historia, tan grande que puede decidir el futuro de sus compatriotas, de tal forma que pueden dejar a muchas familias hipotecadas y arruinadas durante generaciones. Una nobleza que se blinda contra la plebe, que tiene unos privilegios que ellos mismos se han atribuido y que cada día aumentan de manera que la distancia con el pueblo es cada vez mayor.

Dicen que no hay peor ciego que el que no quiere ver. Qué verdad es. Que nos expliquen, de alguna manera, la preguntas que se hace la plebe y no entiende: ¿Por qué tengo que estar trabajando y cotizando cuarenta años para poder cobrar la pensión máxima y un miembro de la casta con siete años ya le sobran treinta y tres? ¿Por qué aunque cotice por encima del máximo luego no cobro de pensión más de lo regulado para la pensión máxima y no existe ese límite para un miembro de la casta? ¿Por qué bajan el sueldo a los funcionarios cómo si hubiesen tenido ellos la culpa del derroche de la casta? ¿Por qué congelan las pensiones a los jubilados, cómo se puede justificar eso? ¿Por qué no se recorta el gasto público y el que gaste lo que no debe pague por ello? ¿Por qué las negligencias políticas no tienen consecuencias penales? ¿Por qué hay tanto coche oficial en este país?¿Por qué hay tanto paro, no se crea trabajo y, sin embargo, cada vez hay más cargos a dedo? ¿Por qué un país como el nuestro está a la cola de los países ricos cuando antes estaba en cabeza?..............no sé, se podrían poner más de mil preguntas sin respuesta y a lo mejor nos seguía faltando sitio. Además ayer hemos tenido la última con el gasto realizado en el Senado para que sus “señorías” hablen en sus lenguas y se puedan entender. ¿Es de recibo gastarse ese dineral, con esta crisis, en traductores cuando todos hablan español? Yo creo que es del género bobo y en eso somos también campeones del mundo.

Me he referido a nuestro país que es el que más me preocupa, pero está pasando en todos los sitios igual, la nobleza de la casta se ha extendido por todos los rincones del planeta como una epidemia y que además presenta ciertas variantes como en Venezuela, Bolivia o Cuba al más puro estilo absolutista decimonónico.

Lo que está claro es que el aguante humano tiene un límite y se puede correr el riesgo de sobrepasarlo ocurriendo lo que ha pasado en Túnez esta misma semana.

Foto: Un miembro de la nobleza de sangre y dos miembros de la nueva nobleza de “casta”

2 comentarios:

  1. La política por sí misma no hace "casta". La casta política, la "nobleza" política de la que tú hablas no es más que el resultado de la comodidad del pueblo. Es el propio pueblo, en su comodidad, el que fomenta la formación de una supuesta clase política casi escindida de una verdadera función política y democrática. El pueblo se ha alejado de la política gracias ha que ha sido susceptible de los discursos antipolíticos de las derechas neoliberales; las cuales han intentado vaciar de significado la política a los ojos del pueblo. Es dentro de esa ideología neoliberal, que el pueblo se ha alejado de la política; dejándola en manos de la derecha neoliberal y sus representantes, de derecha e isquierda, que hacen de la política un instrumento de clase de los poderes económicos en detrimento del pueblo. Este último debería reaccionar, no denostando a la política, sino apropiándose de nuevo de ella; dado que la política no es una molestia, sino que es un instrumento para poner en valor y promover los intereses del pueblo, los que implican siempre el bien común y no el bien de "castas" promovidas por las derechas neoliberales del fracaso y de la crisis económica.

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  2. Gracias Syd por tu comentario, estoy de acuerdo en que la política por sí misma no hace "casta" y que su existencia es culpa del pueblo conformista, claro que sí, eso es precisamente lo que los políticos utilizan en su propio beneficio. El pueblo está alejado de la polítca por múltiples motivos, no por la derecha neoliberal que dices tú. Actualmente los partidos de derechas y de izquierdas tienen exactamente las mismas políticas, sólo cambian el punto de vista del discurso. La crisis que sufrimos aquí está provocada, en gran parte, por una política de derroche y despilfarro y poco previsora que ha tenido como consecuencia el empobrecimiento general del pueblo, ahora con la rebaja de sueldos hemos perdido, prácticamente todo este siglo, ganamos como hace casi diez años, ¿eso es progreso?. Yo lo que quiero decir con esto es que la distancia que hay hoy en día entre el pueblo y la clase política está provocada por el propio sistema que encumbra a un incapaz y ya es imposible librarse se él. Enfín supongo que es darle vueltas a lo mismo.

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