viernes, 17 de enero de 2014

La caja fuerte del fin del mundo

Entrada a la "Caja Fuerte"
Un silo en el Ártico  que custodia 100 millones de semillas de todas las plantas del mundo.

La Svalbard International Seed Vault (SISV), conocida también como la "caja fuerte del fin del mundo", fue proyectada para conservar una muestra de toda la variedad de semillas conocidas por el hombre.
El objetivo es transformarla en una especie de "Arca de Noé", un enorme depósito  que contiene las semillas de aquellas plantas necesarias para la vida del hombre para usarse en caso de un desastre, sea provocado por la naturaleza o por la mano del hombre.

Situación geográfica
EL "Arca de Noé" de las semillas fue construida en Longyearbyen, un pequeño pueblo minero en la isla de  Spitsbergen, que forma parte del archipiélago noruego de Svalbard al norte de Noruega,  cerca  de 1.000 kilómetros del Polo Norte. El lugar fue elegido por su estabilidad sísmica y porque el terreno, (permanentemente congelado en el Ártico) facilita la conservación. La caja fuerte ártica se construyó dentro de una montaña congelada.

En total recibirá más de 100 millones de semillas originales provenientes de todas partes del mundo. Las semillas son almacenadas en la profundidad de la montaña, empacadas en aluminio en ambientes con paredes de un metro de espesor. El edificio dispone de un túnel de 125 metros de longitud, excavado en la roca. Los científicos dicen que, aún si todos los sistemas de enfriamiento dejaran de funcionar, la temperatura de la montaña sería superior a la de congelamiento gracias al "hielo permanente", el estrato de hielo perenne de la región.

La entrada del edificio tiene una  concepción futurística con algunos espejos metálicos que reflejan el sol durante el día y brillan en la oscuridad de la noche, concebidos por el artista noruego Dyveke Sanne. En la entrada se encuentran los compresores cuya finalidad es la de enfriar el interior del bunker.

El interior del túnel fue reforzado con una estructura circular de acero creada para evitar el peligro de deslizamientos de tierra causados por la erosión de la montaña donde fue construido el "cofre".
En la entrada del complejo se encuentra la sala de control donde los técnicos registran, en las computadoras del centro, todas las semillas del depósito que llegan de todas partes del mundo. Los técnicos deben clasificar cada grupo, especificando especie, origen y  antigüedad. Toda la información se sube a Internet  donde puede ser consultada por toda la comunidad científica.

Los grupos de semillas se introducen en paquetes con tres capas de aluminio, luego se cierran herméticamente para garantizar  su conservación en las mejores condiciones posibles. Una vez registrados y sellados los paquetes se introducen en cajas de plástico que se depositan en uno de los tres cuartos del centro.  Las muestras, conservadas en "cajas negras", se pondrán en circulación sólo cuando todos los recursos de semillas se hayan destruido o desaparecido.
En lo concerniente a las medidas de seguridad, la instalación está dotada de una puerta blindada y de un perímetro de protección, confiado a las autoridades noruegas. Sus responsables mencionan también la situación aislada de la instalación, los inviernos increíblemente fríos, los témpanos y la agresividad de los osos polares hacia los humanos como medidas suplementarias de seguridad.
Actualmente existen ya más de 1.000 bancos de semillas. No obstante, muchos de estos, especialmente en los países en vías de desarrollo, se encuentran amenazados continuamente por la falta de agua, el riesgo de terremotos, inundaciones y otros desastres naturales, el impacto de conflictos de guerra o simplemente por una mala gestión o por la carencia de recursos suficientes. Para afrontar todos estos peligros, a los cuales se debe agregar la amenaza, siempre más grande, de un cambio climático o una hecatombe mundial provocada por la guerra nuclear, en Noruega se construyó esta "caja fuerte".
"Nuestro objetivo es conservar aquí una copia de seguridad de las semillas de todo el planeta", explica Westengen. "Así, ante cualquier catástrofe, de origen natural o humana, la biodiversidad de las culturas será preservada. La caja fuerte representa una estrategia crucial  para garantizar el alimento y supervivencia de las culturas".
La Caja del Fin del Mundo
La conservación de las semillas será un servicio gratuito, y los países que las envíen serán siempre los propietarios de ellas. Todos podrán recurrir a las copias sustitutivas  que se conservan en el centro ártico toda vez que una variedad desaparezca de su ambiente natural.

¿Será esto un proyecto piloto para algo mas?....

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