viernes, 30 de noviembre de 2012

La web de la Generalitat rebautiza la Corona de Aragón como “nación catalana independiente”. Increíble.


He visto este artículo en el Heraldo de Aragón y no puedo nada más que indignarme y no sabéis cuanto. Desde luego creo que con todas esta gilipolleces de los políticos catalanes y de sus dirigentes, en concreto, el aprecio por los catalanes se deteriora día a día fuera de Cataluña. Hay que ser muy imbécil y tener una cara impresionante para publicar en una web de la Administración informaciones que no es que sean dudosas es que sencilla y llanamente son “mentiras”.
Pero el problema no está ahí, que unos impresentables publiquen en una web oficial una historia que no existe, el verdadero problema es que hay muchos catalanes ignorantes que se lo creen de verdad……¡Qué pobre es aquel que reniega de sus ancestros y de su propia historia! ¿Qué le queda?....sencillamente nada.
Pongo a continuación el referido artículo publicado hoy en el Heraldo de Aragón digital:
Web de la Generalitat con la indicación pertinente
Un simple error, o tal vez una afirmación sesgada, ha llevado a los responsables de nutrir de contenidos la página web de la Generalitat de Cataluña a dar una nueva denominación a la Corona de Aragón. El autor del artículo en cuestión, que versa sobre la cocina catalana entre los siglos XII y XV d. C., asegura que la "conocida legalmente como Corona de Aragón" fue, oficiosamente, una "nación catalana independiente". Mario Lafuente, profesor e investigador del departamento de Historia Medieval de la Universidad de Zaragoza, no duda en señalar que se trata de una expresión "errónea y desafortunada".
No es el único término polémico que emplea el redactor a lo largo del reportaje, en el que alaba los productos y gustos de "los Países Catalanes" (en referencia a la corona aragonesa), que según indica alegraban los paladares en la refinada corte del Nápoles del siglo XV. Ambas expresiones se repiten en todas las variedades lingüísticas recogidas en el portal: catalán, castellano, inglés, francés y occitano, por lo que se descarta automáticamente la posibilidad de que se trate de un error de traducción.
En otro apartado del portal oficial del Gobierno de Mas, que lleva por nombre 'La Conquista de la Cataluña Nueva, el Reino de Valencia y Mallorca', afirma que "la Cataluña Vieja obtuvo por vía matrimonial el Reino de Aragón". Asimismo, en varios artículos se entremezclan de forma aleatoria los términos Corona aragonesa y 'Corona catalanoaragonesa', dando a entender que las dos expresiones gozan de la misma legitimidad.
Ampliación del párrafo donde pone los de "nación catalana independiente"
Los expertos consultados por Heraldo.es reprueban de forma unánime el uso de estos términos. Lafuente se muestra tajante al respecto: "Que la web de la Generalitat describa a la Corona de Aragón como el modo en que era 'conocida legalmente la nación catalana independiente' no solo es una falacia, sino, sobre todo, la consecuencia de un programa ideológico en el que no tiene ni ha tenido cabida nunca la ciencia histórica".
"Mientras para la mayor parte de los historiadores e historiadoras profesionales la Historia es la ciencia capaz de explicar el cambio social en el tiempo, es obvio que para los partidos políticos mayoritarios la Historia continúa siendo únicamente una fuente de legitimidad y, al mismo tiempo, un instrumento eficaz para cohesionar una masa social", concluye el investigador.
Llueve sobre mojado
No es la primera libre interpretación de la historia que realizan instituciones de la Comunidad vecina. La web de la TV3 -televisión autonómica catalana- no dudaba en señalar, allá por 2010, que los picos del Aneto y Vallibierna están en territorio catalán. A día de hoy todavía aparecen en el listado de las cumbres más imponentes de la Región.
También en un portal digital, esta vez vinculado al departamento de Educación de la Generalitat, se llevó a cabo una polémica reinterpretación geográfica. En concreto, esta incluía un apartado que se refiería a las comarcas aragonesas de La Ribagorza, La Litera, el Bajo Cinca y el Matarraña como la "Cataluña occidental". En uno de los apartados se planteaba a los estudiantes un viaje virtual por los llamados "países catalanes". "Haz un viaje virtual a la Franja, la Catalunya de Ponent", proponía a los jóvenes.
Otro momento que generó un gran malestar entre la comunidad de historiadores fue una comparecencia del exconsejero de Cultura catalán Joan Tresserras (ERC), quien en 2009 renombró en varias ocasciones al monarca aragonés Pedro III 'el Grande' como 'Pere II' y a la Corona Aragonesa como 'Corona catalanoaragonesa'.
"No se puede faltar al respeto a la Historia de esa manera -subrayó entonces Domingo Buesa, medievalista y director de la Academia de San Luis-. Cuando hablan de Corona catalanoaragonesa están mintiendo, esa denominación es un disparate. En la Península Ibérica solo existían dos Coronas, la de Castilla y la de Aragón. Es muy insultante el uso partidista de la Historia, y creo que los poderes aragoneses deberían ser muy duros con esto. Pero el fenómeno no es nuevo. Ya hace años se inventaron un Principado de Cataluña que tampoco existió".
Yo de los catalanes ne preocuparía más de la situación económica y social tan calamitosa en que les metido su clase política y menos las tonterías de Mas y sus visonarios. En fín ellos sabrán.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Vaya representantes de Cataluña



El pasado 12 de octubre el concejal de la CUP en el ayuntamiento de Girona, Jordi Navarro se presentó en la Comandancia  de la Guardia Civil para manifestarles que  no quiere recibir más su invitación a los  actos de la Patrona y que la GC no  tendría que estar en Gerona. Le  acompaña otro que en ese momento  exhibe la bandera independentista.
Los guardias civiles que le reciben,  demostrando que les sobra la educación  y buenas formas que a estos les faltan,  los atiendes con  una amabilidad que  habla por si sola e incluso responden a su  intento de afrenta no  haciendo aprecio y   un Capitán hasta los despide con el saludo militar.
Los “personajes” graban su pantomima y la cuelgan en Youtube, para carnaza de sus seguidores,  pero lo que su visualización pone de manifiesto no necesita más comentarios.
Aquí podéis ver el vídeo que no merece muchos comentarios







lunes, 26 de noviembre de 2012

Ferdinand Waldo Demara, un impostor brillante

Ferdinad Wlado Demara.
El gran impostor

Todo el mundo quiere ser alguien. Pero Ferdinand Waldo Demara aspiraba a más. Quería ser casi todo el mundo. Uno de los mayores impostores de todos los tiempos, logró hacerse pasar, con éxito, por teólogo, psicólogo, doctor en filosofía, ayudante del alcaide de una cárcel y cirujano.
Demara nació en Lawrence, Massachussets en 1.921 siendo aún niño huyó de casa y fue a parar a un monasterio en Rhode Island, y a partir de allí vivió de convento en convento sin encontrar nunca asiento.
En 1.941 se enroló en la Marina, allí desarrollaría los métodos que le habrían de servir en un futuro, poco tiempo después desertó e ingresó al monasterio trapense de Kentucky con el nombre de Robert  Linton French, doctor en filosofía, diciendo que estaba harto de la guerra y deseoso tan solo de encontrar la paz en una orden religiosa.  
Se sometió a todas las disciplinas excepto a la de la frugalidad. Empezó robando alimentos y cuando, por una feliz casualidad, se le envió a trabajar en unas viñas, él y otro monje se atiborraron de mosto y renunciaron a sus votos de silencio. Para desgracia suya sus pecados fueron descubiertos. El otro monje se confesó y pudo permanecer en el monasterio, pero Demara fue expulsado.
Demara fue detenido por el FBI por desertor, lo cual le llevó a pagar 18 meses en una prisión militar. Durante ese tiempo editó el periódico de la base y observó el funcionamiento de la prisión, lo cual le serviría en un futuro.              
Contrariamente a la mayoría de los impostores, cuyos fracasos son debidos a fallos de sus planes o a meter la pata, la caída de Demara fue consecuencia de su propia brillantez. Tal sucedió en 1952, cuando se hallaba a la mitad de su más espectacular aventura: lograr que le nombraran teniente cirujano en la Real Armada Canadiense, durante la guerra de Corea, utilizando las credenciales de un médico amigo suyo.
Caracterizado como Médico Militar y cirujano
 Demara, mientras se hacia pasar por un médico que había decidido estudiar teología en New Brunswick, conoció a un tal Joseph C. Cyr. El joven doctor Cyr aspiraba a conseguir una licencia médica norteamericana en Maine, a fin de poder ejercer al mismo tiempo en Canadá y en los EE. UU. Demara se ofreció para presentar la documentación de su amigo en el Colegio de Médicos de Maine. En lugar de hacerlo, se valió de dicha documentación para ingresar en la marina bajo el nombre de doctor Cyr.
Su primer caso como oficial médico a bordo del Cayuga fue extraer un diente al capitán, comandante James Plomer. Demara, que jamás había realizado una extracción, se pasó toda la noche leyendo un libro de odontología. Por la mañana puso al capitán una inyección de novocaína y le extrajo el diente con notable destreza.
A partir de ese momento demostró un asombroso talento para la medicina y la cirugía. Su primer caso importante se presentó cuando fueron subidos a bordo tres soldados surcoreanos heridos. Uno de ellos tenía una bala alojada cerca del corazón. Observado por gran parte de la tripulación, Demara puso manos a la obra como si fuera un experto cirujano. Doce horas más tarde, el soldado se hallaba en condiciones de abandonar el barco. Una semana después, el Cayuga volvió por aquellas aguas y cuando Demara saltó a tierra comprobó que su paciente mejoraba con rapidez.
Durante su estancia en tierra Demara se escandalizó de la falta de atenciones médicas y de material, por lo que montó una clínica. El solo efectuó operaciones y amputaciones a diario.
Para desgracia suya, uno de los oficiales del Cayuga tenia a su cargo las relaciones públicas de la Armada en el Lejano Oriente. Aquella era una historia que no se podía dejar pasar. El oficial preparó una un reportaje para la prensa y la radio, en el que se señalaban las proezas del joven y heroico doctor.
No había transcurrido una semana cuando el relato apareció publicado en los periódicos norteamericanos y canadienses y Demara  era llamado al camarote del capitán. Turbado, el capitán Plomer le anunció que había recibido un mensaje que decía: "Tenemos información de que Joseph C. Cyr, oficial cirujano 17669, es un impostor. Retírele del servicio activo inmediatamente, repito inmediatamente. Abra investigación e informe de los hechos al jefe de personal de la Marina."
El relato había sido publicado  en New Bruswick, donde lo leyó el autentico doctor Cyr. Reconoció en el brillante cirujano al hombre que había conocido y admirado bajo el nombre de Cecil B. Hamann. Para empeorar las cosas, el verdadero doctor Hamann, que vivía en Kentucky, denunció a Demara como expulsado de la universidad de San Luis por falsario.
Demara fue devuelto a Canadá para ser juzgado por un tribunal de la Marina. Se le licenció pagándole todos los haberes devengados y ordenándosele que abandonara el país.
Esto no representó en absoluto el final de la carrera de Demara. Poco después de salir del Canadá vendió el relato de su aventura a una revista; luego viajó de ciudad en ciudad, hasta llegar a Houston, en Texas, donde leyó un anuncio pidiendo personal para el cuerpo de prisiones. Formuló una solicitud para un puesto de funcionario, utilizando el nombre de Ben W. Jones y presentando como referencia, certificados recibidos con sus antiguos seudónimos.
Como de costumbre, demostró poseer dotes para su nuevo trabajo. Organizó clases de escritura y practicas deportivas para los reclusos. Su trabajo mereció pronto la atención del director del Cuerpo de Prisiones de Texas, O. B. Ellis, quien le pidió que aplicara sus iniciativas en la cárcel de Hunstville, que alojaba a los más empedernidos criminales del estado.
Demara se entregó con entusiasmo a su nueva tarea, organizando clases, sesiones de cine, y un régimen de actividades muy eficaz para los presos. Pero en la cumbre de sus éxitos le acechaba el desastre. Cierto día, leyendo una revista, un preso descubrió que Ben W. Jones era Ferdinand Waldo Demara, alias Joseph Cyr, alias Cecil B. Hamann etc.
Ellis convocó un consejo de funcionarios de prisiones para interrogar a Demara Le mostraron la revista y Demara negó rotundamente ser la persona mencionada en el articulo. Acusó a los oficiales de dar mas crédito a la palabra de un  preso que a la suya propia, retando a todo aquel que no le creyese a batirse en duelo. Pero no pudo mantener su arrogancia mucho tiempo; hizo las maletas y se marchó.
Como la mayoría de los jefes que había tenido antes Demara, Ellis confesó que si Demara hubiese regresado con documentación autentica hubiera vuelto a emplearle: “fue uno de los mejores empleados que trabajaron en la cárcel”, declaró.
La noticia en el "Daily Mirror" de 9 de junio de 1982
Demara murió de un ataque cardiaco el 8 de Junio de 1.982 a la de 60 años, se desconoce que lo motivó a llevar una vida camaleónica. Entre las personalidades que asumió se cuentan: cirujano, abogado, ingeniero civil, moje, profesor, psicólogo, alguacil, investigador de cáncer. Se cree que son poco mas de veinte, y en algunas usó su propio nombre, pero en la mayoría uso nombres falsos.
¿Porqué un hombre bien dotado no estudió para obtener títulos auténticos? Cuando se le formuló en una ocasión esta pregunta, respondió elegantemente: “la verdad es que siempre me impulsaba la picardía, una pura y exuberante picardía”. Finalmente se ordenó pastor.
El gran impostor acabó teniendo una personalidad autentica. Un auténtico crack.
Su vida fue objeto de la novela “El gran impostor”, de 1960, escrita por Robert Crichton, adaptada al cine en 1961, llamada “The Great Impostor”, fue estelarizada por el actor Tony Curtis.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Barbarie talibán en Cataluña

El Escudo a punto de ser mutilado
 Es increíble esto, la verdad es que no doy crédito a todas estas cosas que hacen estos retrógrados, fascistas e intolerantes y por supuesto incultos a más no poder.
Aquí tenemos la muestra de la gran cultura que poseen los que  quieren ser una nación europea de primer orden. ¿Es así como se consigue? Apañados están.
Esto es lo que han hecho con el escudo histórico de España, que según dicen lo han quitado porque era del rey Felipe V. Impresionante justificación, si es cierto que ese es el motivo y que lo han hecho por ese monarca, que por cierto, fue quien sacó a Cataluña de su estancamiento feudal con reminiscencias medievales y  la introdujo en el siglo de las luces  y en la ilustración dando lugar a su posterior auge, entonces ¿Por qué no abandonan el Palacio que es obra de los arquitectos de Felipe V?, o también ¿por qué no quitan el blasón barroco con la corona real que rodea al escudo ya que  representa a la monarquía y es obra de un prestigioso arquitecto francés que trabajó  para Luis XIV?.
Han dejado un escudo esperpéntico como parece ser debe corresponder a su “cultura milenaria y tolerante”, ha quedado un blasón histórico barroco con un escudo que se nota clarísimamente que es nuevo, postizo, muy basto y tallado con líneas duras de estética fascista.
El Escudo "transformado"
Si viajamos por las distintas ciudades europeas de los Países Bajos, Holandesas o Italianas donde estuvieron asentados los españoles durante muchos siglos, catalanes incluidos, se pueden ver bien conservados en sus edificios históricos los escudos de España, muestra ineludible de una nación que respeta el patrimonio histórico y cultural que enriquece a los pueblos.
Estoy completamente de acuerdo con aquellos que ha bautizado a este lamentable hecho del parlamento catalán como “Barbarie Talibán en Cataluña”, porque lo que está claro es que recuerda claramente a lo que hicieron los talibanes den Afganistán con los Budas Gigantes y que provocó la repulsa del mundo.
¿No es esto algo similar, por no decir igual? Y además nuestro… espero que el que ha permitido tal barbarie lo pague de uno u otro modo.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Papá quiero un iPad


      ¾     ¡¡¡Papá quiero un iPad!!!
      ¾     No te preocupes hijo, toma el mío que yo  ya me pido otro.

Esta es probablemente la conversación que habrá tenido lugar en el hogar de más de una cincuentena de diputados  que han solicitado que les repongan la tableta después de haberla perdido, cuando se las han dado hace apenas un año.
Menos mal que la decisión del Presidente de la Cámara, Jesús Posada, imagino que debido a la presión popular, es que no habrá nuevos terminales y que las conexiones de estas tabletas se anularán inmediatamente de forma remota para hacerlas inservibles. “La Cámara Baja entiende que el material que se facilita a los diputados es responsabilidad de ellos y, en esta etapa de crisis, hay otras prioridades de gasto por encima de la reposición. Asimismo, la Mesa ha determinado que Sus Señorías podrán hacer uso de los servicios informáticos del Congreso para la reparación de averías de su iPad, pero una única vez”.
La verdad que esto ha saltado a los medios de comunicación ahora que estamos inmersos en una crisis en la que la mayoría de la población está pasando muchas penurias, muchos parados, gente que no puede pagar sus hipotecas y son desahuciados de sus viviendas, recortes salariales en todos los niveles, etc., que ha provocado un retroceso del poder adquisitivo brutal y que seguramente ya nunca llegaremos a recuperar a los niveles de antes del inicio de la crisis.
Al ser elegidos, los diputados recibieron un «kit tecnológico» que incluía un móvil de última generación, tipo iPhone, línea ADSL en su domicilio para estar conectados a Internet y, desde esta legislatura, una tableta iPad que ha sustituido al ordenador portátil que tenían antes. En total, el Congreso se gastó 498.000 euros en estos terminales.
Es de suponer y es seguro que esto de las reposiciones ha ocurrido siempre, ¿Cuántos familiares de los diputados, en estos treinta años, tienen un teléfono de última generación o una tableta con cargo a todos los españoles?, no lo sé pero más de los que nos pensamos ya que si esto pasa ahora imagina cuando no había crisis.
Creo que ya que les dan el famoso «kit», que debe ser propiedad del Congreso, si pierden cualquiera de sus componentes deben pagarlo de su bolsillo como hacemos todos en este país y devolverlo todo al finalizar la legislatura.
Hoy he visto la noticia de que los senadores han realizado unas 17.774 llamadas a líneas especiales 902 y 901 y alrededor de 15.857 mensajes de texto Premium, enviados a números que suelen usarse para promociones televisivas y concursos. En total, superan los 50.000 euros. Esto es increíble y no necesita más comentarios.
Es cierto, como he leído en varios medios, que no se puede culpar a la clase política en exclusividad de la crisis por la que estamos atravesando, correcto; pero lo que también es cierto es que ella es la que tenía que haber puesto el remedio y no lo ha hecho y con ello la clase política se ha desprestigiado sola: en primer lugar por su falta de solidaridad ya que prácticamente ninguno ha renunciado a sus prebendas cuando están apretando el cuello de los ciudadanos con tal fuerza que muchos ya no pueden sacar más la lengua; en segundo lugar por su mala gestión económica que está llevado al país a la más absoluta ruina y por último, por su falta de ética ya que el apego a su posición es insaciable, para ellos no hay crisis, y además  cuando abandonan la política activa siguen cobrando y encima compatibilizando sueldos con indemnizaciones y pensiones de por vida cuando el resto de los ciudadanos sólo tiene derecho a su pensión de jubilación, pelada y devaluada.

Por cierto, ¡¡¡yo también quiero un iPad!!!

Foto: un diputado con un iPad en su escaño del Congreso (europapress).