miércoles, 18 de septiembre de 2013

TAPS. Una melodía muy emotiva

Si hay una melodía que cada vez que la escuchamos se nos pone la piel de gallina, se nos hace un nudo en la garganta y se nos llenan  los ojos de lágrimas es cuando oímos el famoso toque de corneta  «TAPS» o, como lo conocemos nosotros, la «canción del SILENCIO».
Pero, lo que seguramente no sabrás
es cuál es el origen de esta famosa y emotiva melodía que desgraciadamente suena cuando fallece un militar norteamericano en acción de guerra y que en la actualidad es adoptada, en prácticamente todo el mundo, para conmemorar la muerte de militares y el fallecimiento multitudinario producido por masacres, por acciones terroristas o por catástrofes naturales. Pues bien, el origen norteamericano de «Taps» es el siguiente:
En 1862, durante la Guerra Civil Norteamericana —Guerra de Secesión— entre el norte y el sur el capitán del Ejército de la Unión Robert Elly  se encontraba  con sus hombres en Virginia en las inmediaciones de Harrison’s Landing.  El Ejército Confederado se encontraba situado frente al unionista, únicamente separados por una estrecha y angosta franja de terreno.
Una noche, el capitán Elly escuchó los quejidos de un soldado que se encontraba mal herido en la zona de campo situada entre ambas líneas. Sin poder determinar si se trataba de un  soldado de la Unión o de la Confederación, el capitán Elly decidió arriesgar su vida y poner a cubierto al soldado herido que recibiera atención médica.
Deslizándose reptando, apoyándose en el vientre, entre los disparos que constantemente se intercambiaban ambos bando, el capitán Elly llegó junto al soldado herido y tirando de él consiguió llevarlo a sus propias líneas, pero al llegar a salvo de los disparos, el capitán Elly se percató de que se trataba de un soldado confederado y de que ya no respiraba, estaba muerto.
El capitán encendió una linterna para ver al soldado confederado y se quedó sin aliento y paralizado. Al acercar la linterna vio el rostro del soldado, se trataba de su propio hijo. El muchacho estaba en el Sur estudiando música cuando estalló la guerra civil y sin decir nada a sus padres,  se había alistado en el ejército confederado.
El destrozado capitán Elly pidió, a la mañana siguiente, pidió permiso a sus superiores para poder enterrar a su hijo con honores militares, a pesar de pertenecer al bando enemigo, y poder disponer de la banda de músicos para que tocaran en el funeral. Su solicitud fue denegada por tratarse de un soldado confederado, pero sus superiores accedieron a que lo enterrase y tocase en el funeral un solo músico, por deferencia con él.
El capitán Elly escogió, de entre los componentes de la banda de música, a un corneta y le entregó para que tocase unas letras musicales que había encontrado en el bolsillo del uniforme del joven fallecido.
Las notas que tocó el corneta son las que componen la inolvidable melodía que conocemos como «Taps» o «canción del silencio». La letra de esta angustiosa melodía que se toca en los entierros militares es la siguiente:

«El día ha terminado.  Se fue el sol de
Juri Villanueva
los lagos, de las colinas, de los cielos. 
Todo está bien. Descansa protegido.
Dios está cerca.  
La luz tenue oscurece la vista y la estrella

embellece el cielo brillando luminosa.
Desde lejos acercándose, cae la noche.
Agradecimientos y alabanzas
para nuestros días debajo del sol,
debajo de las estrellas, debajo del cielo.
Así vamos. Esto sabemos.
Dios está cerca.»


Hay que decir que existen varias versiones sobre el origen de tan famosa melodía, pero es esta que os contado la más difundida, la versión norteamericana. También está  la versión mexicana, la francesa y especialmente la del historiador y sargento retirado de la Fuerza Aérea, Jari Villanueva, que da una versión modificada aunque también centrada en su origen en la guerra de secesión.